viernes 11 de junio de 2010

Liberar Emociones y Pensamientos.

Es razonable que en ocasiones te aborden malos sentimientos o malos pensamientos. Pero cuando esto ocurra, evita dos cosas: reprimirlos y/o guardarlos. En ambos casos los retendrías dentro de ti, y esto, aparte de dañar y bloquear el libre flujo de tus emociones y tu mente, termina reflejándose en el cuerpo. A priori, tenderían a envejecerlo, y con el tiempo podrían llegar a reflejar enfermedades.

En ocasiones, llegamos a la noche cargados de emociones y sensaciones negativas, estresados, tensos... Es un buen ejercicio de liberación centrarse en silencio y recuperar, a partir de las sensaciones incómodas que sentimos en nuestro interior, las situaciones que nos llevaron a éstas… Entonces, una por una, dejarlas ir. De esta forma conseguiremos liberarnos de todo lo nocivo que ese día pudo haber depositado en nosotros.

Del mismo modo en que es necesario ducharse cada día para mantener el cuerpo limpio, es necesario limpiar también nuestros cuerpos emocional y mental, liberarlos de bloqueos para recobrar así el esplendor y pureza de nuestra verdadera identidad, y mantener con ello la libertad de “Ser”.

Sé quien Eres.


Graciela Bárbulo